“Ante él tenía una habitación larga y estrecha, que se perdía al fondo en penumbra. En las paredes había estantes que llegaban hasta el techo, abarrotados de libros de todo tipo y tamaño”. La historia interminable, Michael Ende – BLOG DE LITERATURA FANTÁSTICA -
EL AUTOR NOS HABLA DE ESTA ANTOLOGÍA DE HISTORIAS FANTÁSTICAS “IMPREGNADAS DEL SENTIDO DE LA MARAVILLA” CON LAS QUE DISECCIONA LA CONDICIÓN HUMANA
¡Bienvenidos al Teatro de los Prodigios!
Adelante, pasen y lean. Aquí caben todas las monstruosidades, todos los portentos, todos los asombros. Desde el asesinato más perfecto jamás concebido hasta cuentos que involucran al lector en la trama, pasando por grotescos romances virtuales, relatos que no acaban nunca, grimorios de autoayuda e insolentes reinterpretaciones de los mitos religiosos. Dramas que les harán reír y llorar, terror metaliterario, género negro autorreferencial, realismo mágico de corte clásico, estructuras circulares y arriesgados experimentos que conjugan ciencia ficción y romanticismo: todo ello anida en estas páginas, agazapado bajo los focos.
De modo que pónganse cómodos, el telón está a punto de alzarse. Déjense llevar por los embrujos y pesadillas de este espectáculo erigido sobre la más absorbente prosa…
¡Que comience la función!
‘El teatro de los prodigios‘ es una de las últimas novelas publicadas en papel por la editorial Ajec, antes de anunciar que centrarán su actividad en el mercado digital. Son nueve historias de corte fantástico escritas por Ramón Merino Collado (Úbeda, 1976), que mantiene su propia bitácora: Molinos cibernéticos. En total 288 páginas que se pueden encontrar en formato rústica con solapas por 12 euros (ISBN: 978-84-15156-47-5).
“El Teatro de los Prodigios es una ventana a nuestros sueños, una mirada penetrante a las inquietudes humanas por medio de unos cuentos en los que no hay más atrezo que la imaginación. Los comediantes bailan en un escenario de sombras para narrar historias asombrosas, historias impregnadas de un sentido de la maravilla que se revela como simple excusa para diseccionar, a través de las claves propias del fantástico, los entresijos de la condición humana”.
Enlace AJEC.
Las nueve historias que componen el volumen:
Relato corto de realismo mágico
Relato largo de fantasía juvenil
Novela corta de género negro con pinceladas surrealistas
Relato corto que combina el terror con las relaciones de pareja
Relato corto de fantasía onírica
Novela corta de ciencia ficción
Novela corta de terror metaliterario
Relato corto de fantasía humorística
Relato largo que aúna el romance y la ciencia ficción
BREVE ENTREVISTA AL AUTOR:
¿Qué se va a encontrar el lector en este libro?
Por decirlo pronto y señalar lo obvio, una antología de cuentos fantásticos. Reconozco que las antologías están de capa caída últimamente y que el lector común suele preferir las narraciones generosas, pero en El teatro de los prodigios también vamos a encontrar un buen número de relatos cuya estructura y longitud los convierten prácticamente en novelas cortas. No se trata de una antología de muchos cuentos cortos, sino de unos pocos cuentos de extensión variable, algunos significativamente largos.
Además, creo que los cuentos son lo bastante originales como para destacar por encima del grueso de la producción de relatos fantásticos. Algunos de ellos son muy experimentales, representan cintas de Moebius o involucran al propio lector en la trama. El juego metaliterario y las estructuras circulares siempre me atrajeron como lector, y era inevitable que como autor acabase echando mano de estos recursos e incluso inventándome los propios.
¿Qué tipos de relatos contiene?, ¿estamos ante una recopilación de historias de los últimos años?
Son relatos escritos en diferentes momentos de mi vida, lo cual, en mi opinión, constituye una ventaja porque le da a la antología una heterogeneidad muy interesante. Uno de los puntos fuertes del libro es por tanto su eclecticismo. Aunque hay una coherencia interna que armoniza todos los relatos, cada uno de ellos goza de un estilo peculiar, de su propia voz, temática, género, ritmo y ambientación. El resultado es como un torbellino de sabores y olores, una caja de bombones literarios. Como autor recién estrenado esto además me permite venderme en todos los registros, demostrar mi valía en múltiples campos. Al fin y al cabo, El teatro de los prodigios constituye mi carta de presentación como escritor. El lector juzgará en última instancia si merezco o no un aprobado, pero por ahora el libro está teniendo buenas críticas.
Háblanos de ti. ¿Obras y lugares en los que has publicado?
A excepción de esta antología, no he publicado nada hasta la fecha porque prácticamente acabo de empezar a sacar mis textos fuera de casa. Comenzó de la forma clásica: les prestas tus historias a la familia y los amigos, te aplauden y vitorean, tú te lo acabas creyendo y al final das el paso y pruebas suerte en el mundillo editorial. Y la verdad es que por ahora me está yendo muy bien; las editoriales no me han dado más que alegrías. Aunque, como es lógico, algunas han rechazado mis originales, he recibido tres ofertas de publicación para El teatro de los prodigios y otras tres para La guerra de los sueños (novela que finalmente será publicada por Espiral Ciencia Ficción).
También he ganado algún certamen literario de cierto renombre, pero no soy muy amigo de enviar manuscritos a los concursos. Hay autores interesados en la compensación económica de estos eventos, y es lícito que bombardeen los certámenes con sus obras por si cae la suerte; pero como yo los utilizaría como medio para alcanzar un fin (que es publicar) y las editoriales ya me han ofrecido directamente ese fin, puedo saltarme felizmente el paso intermedio de los concursos.
¿Influencias y autores fetiche?
Cada obra ha tenido sus propios referentes, y en conjunto son tantos que me resulta imposible enumerarlos. Por mencionar unos pocos, Julio Cortázar, J. L. Borges, Italo Calvino, Neil Gaiman, John Crowley, Raymond Chandler, Michael Ende y J.R.R. Tolkien están entre mis autores preferidos, autores que en cierta medida anidan universalmente en mi obra. Como puede apreciarse, mi pluma bebe de los maestros del realismo mágico, que es uno de mis géneros favoritos, aunque también me gusta la épica inteligente y la ciencia ficción soft.
No podemos olvidarnos de la excelente literatura de género que se produce en este país. Aunque mis influencias para El teatro de los prodigios son difíciles de precisar debido al dilatado recorrido de los textos, autores como Félix J. Palma, Rafael Marín, César Mallorquí y J. Antonio Cotrina han imprimido su poética y su imaginería en muchos de mis relatos. Los considero mis primeros maestros; leer sus historias me llevó adonde hoy me encuentro. Tampoco debemos obviar la nueva generación de escritores que viene pisando fuerte en el mundillo del fantástico local. No mencionaré ningún nombre para no cometer errores por omisión, pero hay muchísimos autores de reciente aparición que escriben genial, grandes promesas literariamente impecables que no dudo llegarán lejos. Muchos de ellos me parecen muy superiores a autores anglófonos consagrados. La literatura patria de género está desprestigiada, pero en algunos casos es fabulosa.
¿Cómo surgió la oportunidad de colaborar con Ajec?
Grupo Ajec es una editorial sin prejuicios, que además tiene abierta la recepción de originales de forma ininterrumpida. Hablo en presente porque creo que la editorial de Raúl Gonzálvez solo está pasando por una mala racha y que tarde o temprano resurgirá de sus cenizas, que ni siquiera son tales. El caso es que les remití mi manuscrito y al cabo Raúl me escribió para decirme que estaba interesado en publicarme nueve de los doce cuentos presentados. Curiosamente quedaron fuera uno de mis relatos preferidos y otro premiado en un certamen, lo que dice mucho de la subjetividad de los editores y los jurados literarios (esto de publicar tiene su parte de lotería).
¿Y cómo fue el proceso de edición?
Extremadamente lento, aunque también muy relajado. Estoy muy contento con el trato recibido por parte de la editorial. Mi experiencia con editores ha sido muy favorable. Gente como Raúl Gonzálvez, Juan José Aroz o Juan Ángel Laguna te hace descreer de la tópica figura del editor cabrón e interesado. Todos los editores están ahí para ganar dinero, eso es evidente. No es nada reprochable: después de todo, es su trabajo. Pero escuchan en todo momento al autor y esgrimen una envidiable mano izquierda. Quizá los editores de las grandes firmas tengan otro talante, sin duda impuesto por el estresante frenesí del mercado. Pero los pequeños editores son gente amable, razonable y amistosa. Esa es al menos mi experiencia.
Su próxima obra, ‘DE MONSTRUOS Y TRINCHERAS‘, aparecerá
en ESPIRAL CIENCIA FICCIÓN el próximo abril.
¿Qué reacción están teniendo los lectores durante los primeros meses de vida de la antología?
Sinceramente, la acogida está siendo muy buena. Siempre hay algún lector al que ciertos relatos le cuestan más, sobre todos lectores generalistas, alejados del fantástico. Pero en general está sorprendiendo a todo tipo de lectores, incluidos los más exigentes. Recibo aplausos de gente que sé de buena tinta que es sincera en sus opiniones y que me tiraría de las orejas a la menor ocasión. Soy consciente de que, como cualquier otra obra, mi libro no puede gustarle a todo el mundo. Pero las reacciones suelen ser muy positivas. Y me resulta curioso que las preferencias del público sean tan dispersas, de modo que no hay un cuento de la antología que destaque por encima de los demás. Cada relato tiene sus incondicionales.
¿Tienes algún relato favorito dentro de ‘El teatro de los prodigios’?
Te voy a responder con un cliché: preguntarle a un autor por su obra preferida es como pedirle a una madre que escoja entre sus hijos. No tengo un relato favorito, aunque soy lo bastante objetivo como para darme cuenta de que algunos son mejores que otros. A mí la verdad es que me gustan todos, pero soy el autor, qué te voy a decir. No obstante, para que no me acuses de corrección política voy a mencionar mi cuento «Los arquitectos del infierno», debido a los personajes, la atmósfera y la originalidad del planteamiento (el propio cuento forma parte de la trama como objeto físico, y lo curioso es que no aparece dentro de sí mismo; es decir, forma parte desde fuera). Aunque también me divertí mucho escribiendo «Negro caldo primigenio», «Magna Veritas», «Aquel espejo que guardó la felicidad»… Cada relato tiene su encanto.
Lo que sí te voy a confesar es que mi última novela, Memorias paganas, es mi obra más lograda y de la que más orgulloso me siento. Representa mi madurez como escritor. Y que conste que esta aserción tan vehemente no responde a ninguna estrategia promocional porque ni siquiera he movido aún la novela por las editoriales. Ahora mismo está en proceso de inspección por amigos. Pero todo llegará.
¿En qué estás trabajando actualmente?
Después de El teatro de los prodigios vendrá ‘De monstruos y trincheras‘, obra que verá la luz en abril de la mano de Espiral Ciencia Ficción. Bajo este aglutinador nombre se esconden dos novelas: La guerra de los sueños, una distopía onírica de la cual ya he comentado algo, y La penúltima danza del Griwll, una space opera en clave de humor. Más tarde, si todo sale bien, cortaré el cordón umbilical de ‘Memorias paganas‘, una fábula costumbrista al estilo de Pequeño, Grande de John Crowley: realismo mágico en estado puro. La escritura de esta última novela me ha dejado exhausto, así que me estoy tomando un descanso como autor. Pero, mientras todos estos proyectos van brotando, ya tengo nuevas ideas que a buen seguro empezaré a desarrollar muy pronto, en cuanto retome el proceso creativo.
Muchas gracias por pasarte por ‘El rincón de Koreander’.
EL AUTOR:
Ramón Merino Collado (Úbeda, 1976) atesora una vehemente devoción por la literatura, cultivada desde pequeño y centrada sobre todo en el cuento y la novela fantástica, entendiendo el género en un sentido amplio: desde Tolkien hasta Calvino o Cortázar. Sus propias historias encajan bien en esa poética fraguada en el asombro que todos ellos comparten.
Profesor de informática y matemáticas en el I.E.S. Andrés de Vandelvira de la muy renacentista ciudad de Baeza, entre sus aficiones se incluyen el cine, el cómic, el arte y la aventura: ha viajado en plan mochilero por más de treinta países de los cuales se ha traído incontables experiencias con que enriquecer sus narraciones.
Galardonado con varios premios literarios, debuta con El teatro de los prodigios (Grupo AJEC, 2012), antología de cuentos. Ha parido además tres novelas: las dos primeras reunidas en De monstruos y trincheras (Espiral Ciencia Ficción, 2013), y Memorias paganas, recién cocinada en el horno de sus tardes al teclado.
Se le suele ver rondando su propia bitácora: http://molinosciberneticos.blogspot.com/
Interesante entrevista a nuestro próximo autor en la colección Espiral Ciencia Ficción.
Se nota, Sergio, que eres periodista.
Tu blog tiene una manufactura, contenidos y variedad excelentes
Juan José Aroz, editor
Espiral CF
Estoy de acuerdo, el blog es una pasada.
Muchas gracias a los dos por vuestros comentarios.
Los últimos días han sido bastante complicados de trabajo, por lo que no he podido actualizar tanto el blog como me hubiera gustado. Ya estoy retomando las lecturas para volver con nuevos comentarios, dossieres y entrevistas lo antes posible.
Un saludo.
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